Las peras y el olmo
El PSC evita criticar el racismo lingüístico institucionalizado y el control de los medios de comunicación por el gobierno de Palau-solità i Plegamans
En cambio los socialistas apoyan a la plataforma Salvem el Poble, contraria a que la Generalitat regule el crecimiento urbanístico de Palau
El portavoz del PSC de Palau, Josep Maria Castany, en el centro con micro
La estrategia de la fruta madura. Esa parece ser la táctica de los concejales del PSC del Ayuntamiento de Palau-solità i Plegamans en la presente legislatura. Una política que se caracteriza por el laissez faire del gobierno tripartito de Palau, (CiU, ERC y PP) con la esperanza de que éste acabe cayendo por sí solo. Y no están los socialistas por acelerar el proceso, como quedó demostrado en el pleno municipal del mes de septiembre. Tan es así que las intervenciones del principal partido de la oposición, y fuerza más votada en Palau-solità i Plegamans, se centraron en cuestiones puramente técnicas dejando de banda cualquier consideración política o ideológica. O lo que es lo mismo, polémica. Y polémica es toda actuación o declaración de intenciones que pueda hacer despertar de su letargo a los electores que elección tras elección otorgan su voto al PSC. Y de forma casi sonambulista pues los socialistas, o pseudosocialistas, catalanes siguen siendo para millones de personas de toda Cataluña el mismo partido que está al frente del gobierno de España. Pero el PSC no es el PSOE más que para reclamar dinero y estatutos racistas al complaciente Zapatero. Y eso con la amenaza de retirarle el apoyo de unos votos la mayoría de los cuales lo son, precisamente, de personas que aún se creen estar votando al partido de Pablo Iglesias.
El silencio cómplice del PSC ante el racismo lingüístico y el cierre de Radio Palau
El poder casi omnímodo del PSC en el área metropolitana depende de que no caiga la máscara que le protege. Ese es el caso de la sección de Palau-solità i Plegamans, en realidad un calco del nacionalismo en temas como el racismo lingüístico institucional, el control político de los medios de comunicación públicos y hasta el urbanismo.
Comencemos por los dos primeros.
Ya hemos acabado.
Y es que el silencio es la única respuesta del PSC ante las denuncias reiteradas llevadas a cabo por diferentes medios, entre ellos PeriodistaLocal, de la eliminación del castellano de las comunicaciones de las instituciones públicas, como el Ayuntamiento de Palau-solità i Plegamans. Algo lógico, por otra parte, por cuanto el mismo PSC lo llevó a cabo durante sus doce años de mandato desde 1995 hasta el 2007, imponiendo el monolingüismo exclusivo en catalán en sus informaciones públicas, incluida la revista L’Ajuntament informa, titulada ahora Fem Poble. De hecho el único espacio de comunicación donde convivían con normalidad catalán y castellano, aún con preponderancia del primero, era Radio Palau. Algo que se consiguió por la independencia de los trabajadores de la emisora que siempre tuvieron como eje la representación de todos los palauenses, fuese cual fuese su ideología, circunstancia o lengua habitual.
Precisamente una de las cosas que más llaman la atención es el mutis del PSC con Radio Palau. Algo que se ha traducido en la desaparición total y absoluta de cualquier crítica al concejal de comunicación, Jaume Oliveras, por su cierre dictatorial de la emisora. Parece como si no les interesase, o no quisiesen, remover un asunto por temor a ser salpicados por algo del lodo levantado por el censor Oliveras. No en vano el PSC también intentó controlar Radio Palau a través del Jefe de Prensa, Julià Guerrero. Se trata de un periodista muy próximo al alcalde de Sabadell, Manuel Bustos, quien presionó para introducirlo al frente de la comunicación del Ayuntamiento con la aquiescencia de la entonces alcaldesa, Teresa Padrós. De hecho tras el triunfo de CiU en las últimas elecciones municipales Guerrero fue impulsado a la dirección de la edición de Sabadell del diario ultranacionalista AVUI (sic). Atrás quedaba el intento frustrado de controlar la emisora dirigida por Dolors Forns, plural en lo ideológico y bilingüe en lo idiomático.
El Triunvirato que domina el PSC de Palau-solità i Plegamans
No es sólo a la censura de Radio Palau ha puesto sordina el PSC. Los socialistas también guardan silencio absoluto ante el escándalo del apoyo de uno de los propietarios de TVPalau, Albert Samsó, a la plataforma fascista 10.000 a Brussel•les. Se trata de una asociación nacionalista que comparó a los castellanohablantes con los judíos en Alemania a través de uno de sus impulsores, Alfons López Tena. Un hecho que el PSC parece haber olvidado, a pesar de que la presentación de TVPalau, realizada por todo lo alto en la Masía de Can Cortès, contó con la asistencia de la exalcaldesa Teresa Padrós y del exconcejal de urbanismo, Valentí Soley. Es decir las dos personas de más poder actualmente en el PSC de Palau, junto con el portavoz y exconcejal de Economía, Josep Maria Castany. Soley, Padrós y Castany son el triunvirato que realmente marca la línea política de los socialistas palauenses desde hace lustros. Y en esta línea no hay espacio para denunciar políticas como el apoyo institucional a la ultranacionalista TVPalau, o la subvención in pectore de medios privados como Magazín Palau, revista tan inane en contenidos como rica en publicidad del Ayuntamiento. Eso sí todo en catalán y en nacionalista que es lo que cuenta en estos casos.

Los concejales socialistas Valentí Soley y Teresa Padrós.
Apoyo del PSC a la plataforma nacionalista Salvem el Poble
Pero que el PSC de Palau no diga ni mú sobre el racismo lingüístico institucionalizado o al cierre de medios de comunicación públicos, no significa que los socialistas abran la boca menos que Lluís Millet. Al contrario, la perla socialista del pasado pleno municipal fue, como de costumbre, la cuestión urbanística. Aunque esta vez el PSC sorprendió (o no) a propios y extraños apoyando a la asociación Salvem el Poble. Se trata de una plataforma que se opone el Plan Territorial Metropolitano de Barcelona, PTMB, aprobado por la Generalitat de Cataluña. Este plan determina las condiciones generales de crecimiento en el área metropolitana de Barcelona, que incluye a Palau-solità i Plegamans. El PTMB no ha gustado nada a los miembros de Salvem el Poble, encabezados por su presidente Josep Maria Catalán, quien ha criticado el posible cambio de calificación de zonas actualmente agrícolas o forestales a urbanísticas. Una crítica que podría parecer razonable, si no fuera porque entre las razones de Catalán para oponerse al PTMB está, literalmente, que “tenemos que ser nosotros, los palauenses, los que decidamos dónde y cómo tenemos que crecer”. A lo que ha añadido que “no creo que desde Barcelona tengan que venir a decirnos dónde, cómo y cuándo (crecer)”.
Es decir Catalán está expresando su deseo de llevar a cabo una organización autárquica de Palau-solità i Plegamans, al margen de los intereses generales que dicten las administraciones como la Generalitat. Esa misma Generalitat, por otro lado, tan idolatrada por los nacionalistas como Catalán, ex concejal de gobernación en el gobierno de Convergència i Unió del exalcalde Joan Payola. Quien, por cierto, también se encuentra detrás de Salvem el Poble, a pesar de haber protagonizado sonoros escándalos urbanísticos en Palau-solità i Plegamans, como la autorización de la construcción de una casa de amigos suyos justo delante de la iglesia románica de Santa María. Un atentado al buen gusto y al espacio público bautizado por los socialistas como el bunyol de la Sagrera (el churro del barrio de la Sagrera). Los mismos socialistas que ahora apoyan con entusiasmo a la plataforma urbanística apoyada por el exalcalde.
El espíritu xenófobo en el ejemplo del bulo de La Mina
Aunque la incoherencia de Josep Maria Catalán, de Salvem el Poble y del PSC, es sólo aparente. Y es que tras la fachada de la defensa de los valores ecológicos está el mismo sentimiento excluyente que siente el nacionalismo con respecto al conjunto de España. Sólo hay que cambiar el nombre de Palau-solità i Plegamans por el de Cataluña, y Generalitat por el de “Estado” y se hallará el verdadero fondo de las reivindicaciones de Salvem el Poble. Un ejemplo que ilumina este hecho es el bulo que corrió por Palau sobre una presunta edificación que serviría par albergar a personas provenientes del barrio de La Mina, tradicionalmente relacionado con ambientes marginales. Este bulo, de fondo eminentemente clasista y xenófobo, alcanzó tales proporciones que hasta provocó una respuesta del PSC de Palau negando tal extremo. Y es que una de las obsesiones recurrentes del nacionalismo en Palau-solità i Plegamans es que la población cambie su estructura social e identitaria. Algo que ha dejado muy claro el mismo Catalán en estas declaraciones a la revista L’Alzina:
Queremos fijar lo que nosotros queremos hacer con el pueblo y que no vengan desde Barcelona a imponernos lo que ellos quieren, ya que nosotros no somos parte del área metropolitana y tenemos nuestra propia identidad que, en todo caso, se circunscribe al Vallés.
Toda una declaración de principios cuasifeudales a la que ha añadido que el objetivo de Salvem el Poble es que Palau quede para los residentes actuales, “nuestros hijos y nietos” y unos pocos invitados de fuera. Eso sí, no ha aclarado si esos pocos “extranjeros” deben hacer juramento de fidelidad a la causa. O a la casa. Y es que a quien no parece poner pegas Catalán y su colla es a la llegada de personas con vinculaciones nacionalistas y el suficiente nivel adquisitivo como para disfrutar de alguna de las bonitas urbanizaciones de casas, autorizadas, entre otros, por el exalcalde Payola. Entre las cuales, por cierto, está el hogar de la actual alcaldesa, Mercè Pla, oriunda del barrio de La Peira de Barcelona, tristemente célebre por los casos de aluminosis que sufrieron sus habitantes. Pero todo ello no ha sido inconveniente para que Pla también haya ofrecido todo su apoyo a Salvem el Poble. Aunque desde este medio aconsejaríamos humildemente a Mercè Pla que pensase en crear la plataforma Salvem el llit (i la cadira), porque los mismos a los que apoya le están haciendo la cama.
No hay de qué.
La renovación del PSC local, única vía para lograr una verdadera oposición
Todo este conglomerado de poder político-urbanístico-mediático es al que contribuye el PSC de Palau-solità i Plegamans con su silencio cómplice o con su apoyo expreso. Las razones de este apoyo son complejas y diversas. Por un lado tiene que ver con el desvío general del PSC hacia las posiciones de la extrema derecha nacionalista en toda Cataluña. Pero por otro está el control de una cúpula directiva local que lleva lustros al frente de los socialistas palauenses. El triunvirato Padrós-Soley-Castany ha estado en el gobierno socialista que encabezó Padrós entre 1995 y 2007. Además Soley y Castany forman parte del núcleo original del PSC en Palau-solità i Plegamans. Toda una trayectoria de años que ha tenido como consecuencia el control de todos los resortes del partido. Esto ha impedido cualquier conato de discusión ideológica interna, y la consiguiente aparición de personas o grupos que pudieran plantear cuestiones como la defensa del bilingüismo o la necesidad de un control más exhaustivo de las acciones urbanísticas. De ahí la estrategia, tan típica del catalanismo, del silencio respecto al racismo lingüístico de los castellanohablantes. Vieja táctica basada en la teoría de que si no se habla de algo no existe. Y más en un partido como el PSC cuyos votos provienen mayoritariamente de personas que defienden la igualdad de catalán y castellano.
El PSC sabe muy bien que una cosa son los votantes y otra los dirigentes, por lo que les conviene estar con la boca tan cerrada como la de Teresa Padrós. La exalcaldesa está dispuesta a no abrirla durante cuatro años, para que nadie pueda recriminarle actos de su gobierno anterior. Entre ellas algunas acciones de ética más que dudosa y con el urbanismo como trasfondo. Este es el caso de las maniobras para colocar en el ayuntamiento a Valentí Soley, después que no saliese elegido en las elecciones municipales. Soley estaba colocado en el puesto octavo de la lista socialista, con el objetivo de ocultarse lo máximo posible ante los electores, después de una etapa polémica al frente del urbanismo de Palau. Sin embargo la jugada no salió bien al no conseguir el PSC los regidores previstos. Esto provocó que se convenciese a los sí electos, Josefa García y Julià Montero, para que dejasen su puesto a los dos concejales que deberían haber salido, entre ellos Valentí Soley. Pero ni este escándalo sacudió un PSC donde manda la política de quien se mueva no sale en la foto. Nada nuevo, por otra parte, en un partido cuyo dominio en toda Cataluña se basa en la utilización de sus votantes mayoritariamente bilingües, de izquierdas y no nacionalistas, para la construcción del nacionalismo identitario. Una mentira que lleva tantas décadas funcionando que mucha gente piensa que exigir al PSC que cumpla con sus votantes es como pedirle peras al olmo. Algo ciertamente imposible. Excepto, claro, que se coja el problema de raíz y se arranque el olmo podrido por un peral enraizado en la honradez política, la democracia interna y la representación real de los que ahora se utiliza a favor de los de siempre en Palau-solità i Plegamans y en toda Cataluña.
CiU se lanza al fascismo trayendo al racista López Tena a Palau-solità i Plegamans
Alfons López Tena comparó a los castellanohablantes con los judíos en Alemania y los tachó de “minoría étnica”
López Tena protagonizará el acto oficial de Convergència i Unió con motivo de una nueva edición de la Diada del Odio en Cataluña

Aun hoy la Historia no ha sabido descifrar el porqué profundo de la emergencia de ideologías criminales como los fascismos en pleno siglo XX y en países con culturas de la categoría de las de Italia o Alemania. Pero está claro que en la base de la aceptación de las elites de ideas criminales está el desprecio a seres humanos considerados inferiores en razón de su raza, etnia, orientación sexual o cualquier otra circunstancia como la lengua. Unas elites que aquí y ahora tienen un nombre. Nacionalismo. Y esta pseudoideología de fundamentos racistas en Cataluña tiene como objetivo la discriminación de aquellas personas no nacionalistas y que se expresan también en castellano.
Sin embargo las ideas antidemocráticas, como el catalanismo, no tendrían ningún futuro si no estuviesen legitimadas por instituciones sociales de la importancia de los partidos políticos. Y aún más si son formaciones de la relevancia de Convergència i Unió. Una federación que hace años decidió arrancarse la careta de moderación, a la que tanto rendimiento había sacado, para mostrar su verdadero rostro cadavérico cuatribarrado. Por eso ya no extraña a nadie que el candidato a presidente de la Generalitat, Artur Mas, sea capaz de amenazar al Tribunal Constitucional si recorta un Estatuto racista, o que el alcaldable de Barcelona, Xavier Trias, avale la consulta separatista de Arenys de Munt, contraria a toda ley y apoyada por partidos de la calaña proetarra de las CUP. Pero no es sólo CiU y la ultraderecha de ERC quienes apoyan esta referendo ilegal. También lo hacen concejales y representantes de ICV y… PSC. Repetimos. PSC. Democracia dicen. Prueben a convocar en algún municipio de Barcelona una consulta para, por ejemplo, separarse de Cataluña. A ver dónde queda su democracia.
López Tena, el racista que comparó a los castellanohablantes con los judíos en Alemania
Ante esta panorama que Convergència i Unió traiga al racista Alfons López Tena a Palau-solità i Plegamans es casi una anécdota. Y eso a pesar de declaraciones tan asquerosamente evidentes como la comparación que hizo entre los castellanohablantes y los judíos en Alemania. O su descripción de “minoría étnica” de los catalanes que se expresan comúnmente en español. Y que son, por cierto, la mayoría de los habitantes de Cataluña. Algo por lo que en el país germano ya habría sido procesado y condenado. En cambio aquí el partido en el poder en Palau-solità i Plegamans lo pone de guest star del acto principal de CiU para la Diada del 11 de septiembre. Aunque no tiene nada de extraño que un tipo así sea recibido con todos los honores por los capitostes de CiU. Entre otras cosas porque es uno de ellos. Además de presidente de entidades como el Cercle d’Estudis Soberanistes o Òmnium cultural que abogan abierta y, por decirlo en el argot nacionalista, desacomplejadamente por el racismo lingüístico contra el castellano y los castellanohablantes. Aunque lo único que no se les puede llamar a Convergència i Unió es incoherente. Y es que por su contribución a la causa ya ascendió a López Tena a los altares de la Generalitat. ¿Y qué mayor coherencia que celebrar una mentira histórica como el 11 de septiembre con uno de los manipuladores profesionales más destacado de los últimos tiempos?
Las mentiras de la Diada Nacionalista del Odio
Aclaramos a los amables lectores de fuera de Cataluña, que nos consta que siguen este blog, que la Diada del 11 de septiembre no hace referencia a la desgracia del atentado contra las Torres Gemelas. Esa fecha en Cataluña se conmemora la entrada en Barcelona de las tropas del rey Felipe V en 1714, durante la Guerra de Sucesión española. Se trata de una guerra civil entre españoles por la elección del rey que debía ocupar el trono de España, después de la muerte sin descendencia de Carlos II. La corona se la disputaron Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia y futuro Felipe V, y el Archiduque Carlos de Austria. Los catalanes, como el resto de españoles, se decantaron o bien por uno o bien por otro de los contendientes.
Estatua de Rafael de Casanova en Palau-solità i Plegamans
Pues bien esta guerra civil española ha sido transformada por los nacionalistas, sin ningún tipo de vergüenza histórica ni de la otra, en una supuesta guerra de España contra Cataluña. Para ello hasta se han inventado héroes como Rafael de Casanova, conseller en cap, es decir alcalde, de Barcelona a quien han transformado, con todo la desfachatez del mundo, en un mártir independentista. Una doble mentira, porque ni fue mártir ni, todavía menos, independentista. Todo lo contrario. Casanova, como todos los catalanes de uno y de otro bando, luchaban por la Nación española. Que era la suya. Tan es así que Rafael de Casanova dictó un bando que decía, literalmente:
Señores, hijos y hermanos: hoy es el día en que se han de acordar del valor y gloriosas acciones que en todos tiempos ha ejecutado nuestra nación. No diga la malicia o la envidia que no somos dignos de ser catalanes e hijos legítimos de nuestros mayores. Por nosotros y por la nación española peleamos. Hoy es el día de morir o vencer. Y no será la primera vez que con gloria inmortal fuera poblada de nuevo esta ciudad defendiendo su rey, la fe de su religión y sus privilegios.
Y no se quedó aquí en su defensa de la Nación española el gran independentista que jalean los nacionalistas de CIU, ERC, ICV-EUiA y PSC. Por si todavía no ha quedado clara su vinculación a la única nación a la que servía y a la que amaba añade cosas como:
Se hace también saber, que siendo la esclavitud cierta y forzosa, en obligación de sus cargos, explican, declaran y protestan los presentes, y dan testimonio a las generaciones venideras, de que han ejecutado las últimas exhortaciones y esfuerzos, quejándose de todos los males, ruinas y desolaciones que sobrevengan a nuestra común y afligida Patria, y extermine todos los honores y privilegios, quedando esclavos con los demás españoles engañados y todos en esclavitud del dominio francés; pero así y todo se confía, que todos como verdaderos hijos de la Patria, amantes de la libertad, acudirán a los lugares señalados, a fin de derramar gloriosamente su sangre y su vida por su Rey, por su honor, por la Patria y por la libertad de toda España.
Podríamos seguir colocando ejemplos ad infinitum de la ominosa manipulación de la Verdad y de la Historia que ha llevado, lleva y llevará a cabo el Nacionalismo para la consecución de sus fines de discriminación y de control político, social y económica de sus elites. Pero ni tenemos ganas, ni tiempo, ni, sobre todo, estómago para aguantar la utilización inacabable de la Mentira por CiU, ERC, ICV-EUiA y PSC para la creación de odio entre españoles. Así que nos limitaremos a decir en voz alta la única palabra que resume la política del Nacionalismo en Cataluña. Y esa palabra es fascismo.
Repetimos.
Fascismo.
Y aún en voz más alta porque no queremos ser cómplices de lo mismo que los que callaron en Alemania, en Italia, y en todos los lugares del mundo en que el silencio trajo la peor peste de la Humanidad.
El FASCISMO.
Oliveras vuelve a negociar con 3 i Acció el control de Radio Palau
El concejal de Comunicación de Palau-solità i Plegamans, Jaume Oliveras y el Jefe de Prensa, Pep Montané, se reúnen de nuevo con el propietario de la productora de Caldes de Montbui, Francesc Bartomeus
El gobierno aplaza la convocatoria de la plaza, como laboral temporal, de director de Radio Palau aduciendo problemas con el Tribunal, cuando en realidad ese puesto ya está ocupado por Dolors Forns como laboral indefinida

Con agosticidad y alevosía el gobierno de Palau-solità i Plegamans ha aplazado la convocatoria de las pruebas para elegir al director de Radio Palau. Eso sí, la razón oficial nada tiene que ver con el hecho de que la emisora censurada ya tiene de directora a Dolors Forns. En un nuevo alarde legalístico la alcaldesa, Mercè Pla, y el concejal de gobernación, el ínclito Jaume Oliveras, han achacado el aplazamiento a, literalmente, que por motivos ajenos a su voluntad, algunos miembros titulares y suplentes del Tribunal Cualificador no podran estar presentes en la Casa Consistorial el día inicialmente previsto (el pasado jueves 3 de septiembre) para la celebración de las pruebas, por lo cual hay que proceder al aplazamiento de su celebración y avisar a los aspirantes declarados admitidos para que lo sepan. Así se ha publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Barcelona con fecha de 25 de agosto, si bien reproduce una Resolución de Alcaldía del día 13 de agosto. Es decir en lo más profundo de la canícula veraniega, cuando la actividad política sólo da para proclamas histéricas a favor del único Estatuto abiertamiente racista de la Unión Europea.
Convocan una plaza de director con contrato laboral temporal cuando Dolors Forns ya ocupa esa misma plaza como laboral indefinida
De esta manera Pla y Oliveras pretendían que pasase desapercibido un hecho que oculta la auténtica razón del aplazamiento. Y ésta no es otra que la carta enviada por el abogado de Dolors Forns anunciando medidas legales contra el Ayuntamiento de Palau-solità i Plegamans por convocar una plaza de director que ya tiene de titular a Forns. Entre otras cosas la misiva recuerda el inefable hecho de que las pruebas de selección son para elegir a un director con contrato de laboral interino… cuando Dolors Forns está contratada para esa misma plaza como laboral fija. Una demostración perfecta de que la inteligencia política de Pla y Oliveras está al mismo nivel que su altura (o bajura) moral.
De nuevo la productora 3 i Acció para hacer negocio con la censura de Radio Palau
Pero que las pruebas no se realicen en la fecha señalada no quiere decir que el gobierno no continúe con su objetivo de control de la extinta Radio Palau. Al contrario, el control mediático forma parte sustancial de su estregia política y al que no van a renunciar. Tan es así que Pla y Oliveras han vuelto por sus fueros para negociar nuevamente el control de la emisora con la productora Tres i Acció . Se trata de la empresa con la que ya intentaron emitir Radio Palau desde Caldes, tal y como informó en su día PeriodistaLocal. Precisamente el descubrimiento de decisión tan esperpéntica por este medio echó atrás al gobierno. Pero ya se sabe que las obsesiones tienden a repetirse ad infinitum. Y el nuevo capítulo de la historia de amor entre Oliveras y 3 i Acció se vivió el pasado jueves 3 de septiembre. Ese día se reunieron en el edificio del Ayuntamiento el concejal de comunicación , el jefe de prensa, Josep Pep Montané, y el propietario de 3 i Acció, Francesc Siscu Bartomeus. Quien, para más inri, trabajaba para la antigua Radio Palau. Un hecho que no provocó ningún conato de protesta en un hombre que vio la oportunidad de negocio que le caía del cielo con la censura de Pla y Oliveras . Y es que para determinada gente la moral y los negocios son como el agua y el aceite. Y está claro que no hay mejor óleo que el de una administración pública siempre dispuesta a untar a quien mantenga la boca bien cerrada y los bolsillos bien abiertos.
El papel que envuelve el pescado
Claro que a veces para que una pareja funcione se necesita de un tercero que la engrase. Y quien completa el ménage a trois del pasado 3 de septiembre es el Jefe de Prensa del Ayuntamiento, Josep Pep Montané. Un personaje que, como todos los subalternos, ha intentando substraerse de su responsabilidad apelando a su condición de técnico a las órdenes de Pla y Oliveras. Pero igual que un soldado no está obligado a cumplir los imperativos de sus superiores si éstos son injustos, inmorales o delictivos, también Montané debería haberse plantado ante las intenciones de Oliveras de cerrar Radio Palau. Nada más lejos de la realidad. Aunque hay que reconocer que Montané no ha hecho sino continuar con una entrañable tradición de los Jefes de Prensa del Ayuntamiento de Palau. Que no es ya lamer la mano que le da de comer, sino ejercer de cómplice de decisiones controladoras del gobierno de turno. Ahí está el ejemplo del anterior Jefe de Prensa con el gobierno del PSC, Julià Guerrero, actualmente director de la edición sabadellense del diario Avui, y personaje de la confianza del alcalde de Sabadell, Manuel Bustos. Por su parte Montané se tiene que conformar con ser uno de los testigos presentes en la reunión que Oliveras organizó en noviembre de 2007, y en la que notificó a los trabajadores y la directora de la emisora el futuro cierre de Radio Palau. Una reunión en la que trabajadores y directora expusieron toda clase de soluciones para evitar una clausura que estaba decidida de antemano. Por eso Montané sabía lo que debía hacer entonces y después: callar y colaborar con su superior en una decisión que debería emborronar para siempre su currículo… si esto no fuera Cataluña, claro está. Pero afortunadamente para él lo es. Y ni es el primero ni será el último periodista del nacionalismo que siga el principio de que por la patria, si hace falta, muere el pez.
Aunque esté más podrido que el pescado de Coppola, que lo único que tenía de periodismo era el papel que lo envolvía.
Las sotanas del racismo lingüístico
El párroco de la iglesia de Sant Genís, Germà Prats i Gavaldà, elimina las misas en castellano en Palau-solità i Plegamans
La discriminación lingüística ha sido denunciada por el grupo de feligreses Misa de 9

”No hay ya judío o griego, no hay siervo o libre, no hay varón o hembra, porque todos sois uno en Cristo Jesús” (Gálatas 3-26)
Con estas palabras el apóstol San Pablo quiso acabar con las discriminaciones raciales, de sexo, de cultura o de cualquier otra condición personal, incluida la lengua, de los creyentes en la fe cristiana. Una frase que resume en sí misma la esencia de la Iglesia: la universalidad de la fe católica, sin que pueda haber discriminaciones de ningún tipo.
Sin embargo parece que Germà Prats i Gavaldà, cura de profesión, se pasa a San Pablo por debajo de la sotana. O quizás decidió seguir el evangelio de otros ilustres discípulos de la Iglesia, como el exjesuita Xabier Arzalluz. Aunque eso sí por ahora Germà Prats deja de lado el RH negativo para basar su racismo en la lengua. Y es que el sacerdote nacionalista ha decidido de buenas a primeras eliminar la única misa en castellano de Palau, que se oficiaba los domingos a las 9 de la mañana en la iglesia de Sant Genís de Palau-solità i Plegamans.
El Obispo de Terrassa se niega a atender la reclamación de una misa en castellano
Este hecho ha sido denunciado por un grupo de parroquianos en una carta publicada en la revista Palau Informatiu. En la carta, firmada por el grupo Misa de 9, se asegura que Prats ha suprimido el oficio en castellano sin dar ninguna justificación a los asistentes habituales. Esto ha provocado que los afectados se dirijan al obispo de Terrassa, Josep Àngel Saiz Meneses, quien parece que también debe de andar sobrado de fieles porque tampoco se dignó a contestarles, remitiéndolos al Arcipreste de Caldes de Montbui, Joaquim Fluviats. Finalmente los demandantes fueron atendidos por Fluviats sin que, no obstante, se les haya concedido su reclamación. De hecho los continuos desplantes tanto de Prats i Gavaldà como del obispado han sido la causa de que el grupo Misa de 9 se haya decidido a publicar su carta de protesta contra el racismo eclesial.
“Qui s’han cregut que són aquests?”, o el apartheid lingüístico social
El racismo lingüístico del cura Prats, por desgracia, tiene eco y apoyo en una parte de las sociedad palauense que comparte la discriminación de sus conciudadanos castellanohablantes. E incluso a voz en grito. Este es el caso del grupo de hombres de mediana edad que, en un conocido bar céntrico de Palau, expresaban su apoyo al apartheid lingüístico en la iglesia con expresiones como “qui s’han cregut que són aquests” , refiriéndose al grupo Misa de 9.
El racismo lingüístico institucionalizado en Palau-solità i Plegamans
Pero lo más grave no es la postura del cura Prats ni los exabruptos de un grupo de racistas con derecho a veto. Sin duda lo peor es que el racismo lingüístico está fuertemente instucionalizado en Palau-solità i Plegamans, hasta el punto de que la alcaldesa Mercè Pla se niega a responder en español a los ciudadanos castellanohablantes de la población. Además toda la información pública, desde la revista municipal Fem Palau hasta la página web del Ayuntamiento, está escrita exclusivamente en catalán. De hecho el único medio que usaba el catalán y el castellano era Radio Palau, lo cual fue una de las causas del cierre de la emisora por el concejal de comunicación, Jaume Oliveras, y la alcaldesa Mercè Pla. Casualmente, sin embargo, las multas y el cobro de recibos sí están en las dos lenguas oficiales y propias de Palau-solità i Plegamans. Y es que si hay algo que entienden los nacionalistas de toda condición es que la pela és la pela. Y aunque los que hablan español no vayan al Cielo, hay que asegurarse de que en la Tierra contribuyan con el cepillo, con las multas o con lo que sea. Que el apartheid lingüístico sale demasiado caro como para que encima no lo sufraguen los responsables de que exista.
Palabra de Dio…. perdón… Paraula de Déu
Amén.
El propietario de TVPalau forma parte de la red xenófoba 10.000 a Brussel·les
Albert Samsó Pagès pertenece a la red que trata a los catalanes castellanohablantes de “minoría étnica” y los compara con los judíos en Alemania
Albert Samsó es, junto a su hermano Enric, el propietario de la empresa audiovisual Samsó encargada de TVPalau
TV Palau es el último caso de una población donde una oligarquía nacionalista controla el poder político, económico y mediático de Palau-solità i Plegamans
La colaboradora de Palau Informatiu, Codés Fernández, y la extrabajadora de Radio Palau, Esther Ponts, candidatas a dirigir una emisora que ya tiene de directora a Dolors Forns

En Cataluña el poder político-social, el económico y el mediático son tres serpientes de la misma medusa nacionalista. Y pocas poblaciones son una metáfora más perfecta del control que el catalanismo ejerce en todas las esferas del poder que Palau-solità i Plegamans. Esta localidad es una especie de Cataluña en miniatura, donde se reproducen a pequeña escala todos los vicios y corruptelas de la oligarquía etnicista que asola nuestra comunidad. El último caso conocido es el de Albert Samsó Pagès, responsable junto con su hermano Enric de la empresa audiovisual Samsó, encargada de las emisiones de TVPalau. Se trata una televisión supuestamente independiente y privada pero que cuenta con el apoyo incondicional, y el dinero consiguiente, del gobierno de Palau-solità i Plegamans, con la alcaldesa Mercè Pla y el concejal de comunicación, Jaume Oliveras a la cabeza. Y es que la independencia de la que hace gala TVPalau no es precisamente la del poder político y económico catalán y palauense. Más bien todo lo contrario, porque Albert Samsó forma parte de la red independentista 10.000 a Brussel·les. Se trata de una asociación cuyo carácter dejó bien claro uno de sus miembros más destacados, el exconsejero del Consejo General del Poder Judicial (sic) Alfons López Tena. Tal y como recogió PeriodistaLocal, López Tena definió a los catalanes castellanohablantes de “minoría étnica” y los comparó nada menos que con los judíos de la Alemania nazi. Toda una declaración de principios que le valió el honor de ser colocado por Convergència i Unió en la Generalitat. Unos principios hispanófobos compartidos por Albert Samsó, quien no ha dudado en formar parte de este grupo en la red social Facebook. Samsó comparte pertenencia entre otros con diversas agrupaciones de las juventudes de Esquerra Republicana de Catalunya, JERC, célebres por sus campañas racistas contra España y los españoles, como la que protagonizaron hace unos meses bajo el título Espanya és crisi.
TVPalau una televisión pseudoprivada al servicio del gobierno de Palau
Pero Cataluña no es Alemania. Para suerte para los germanos, que saben de las consecuencias de seguir a los etnicistas. En cambio aquí se les premia convenientemente por su servicio a la causa. Desde un cargo político hasta un medio de contrastada afinidad patriótica. Verbigracia: el concejal de comunicación, y espejo de clausuradores radiofónicos, Jaume Oliveras, quien quiso compensar su cierre de Radio Palau con la presentación de toda una televisión por Internet. Eso sí con la fachada de tratarse de una emisora privada a cargo de la empresa Samsó. Con lo que de paso pretendía ofrecer una imagen de independencia y de pluralidad informativa tras el despido ilegal de los trabajadores de Radio Palau y la exclusión contra la directora legítima, Dolors Forns. Así nació una TVPalau que en su presentación en la masía de Can Cortès reunió a todo el gobierno municipal, con Oliveras y Pla a la cabeza. Toda una demostración de independencia del poder, a la que se sumaron representantes de los partidos de una oposición (PSC y ICV-EUiA) que no hicieron ni una sola crítica, en una palmaria demostración de su falta de rumbo por su entrega absoluta al nacionalismo. De hecho las únicas preguntas críticas vinieron de Dolors Forns y de PeriodistaLocal, ante el desagrado de los representantes del gobierno cierra-radios y del silencio cómplice de una oposición desnortada. Desde la misma inauguración ya quedó claro que TVPalau respondía a todos los cánones de los únicos medios audiovisuales posibles en Palau-solità i Plegamans, con el nacionalismo y la exclusión total del castellano de su programación como bandera principal. Algo que, no hay que decirlo, era condición sine qua non para Pla y Oliveras que ofrecieron en bandeja a Albert y Enric Samsó una televisión pseudoprivada que beneficia a las dos partes por igual. A los hermanos Samsó por hacer negocio privado con una televisión que debería ser abiertamente pública, y al gobierno porque se apuntaba el tanto de una supuesta pluralidad con una televisión hecha por y para sus intereses políticos. Y con el PP aplaudiendo.
Los negocios económico-mediáticos de la oligarquía nacionalista
Sin embargo el caso de TVPalau no deja de ser el último episodio de una larga serie de favoritismo y nepotismo a favor de la oligarquía que domina Palau-solità i Plegamans. Un grupo de personas a menudo unidos por vínculos políticos, económicos o incluso familiares. Tal es el caso de la revista Magazín Palau, una publicación de información social y cultural de Palau-solità i Plegamans cuyo mayor misterio es descubrir cómo puede ser rentable una revista así en una población de 12.000 habitantes. Claro que el enigma es menos oscuro sabiendo que la directora de Magazín Palau, Meritxell Castells, es la pareja del hijo de Àngel Marsal, sempiterno presidente de la poderosa Associació de Comerciants de Palau-solità i Plegamans y auténtico hombre fuerte de Convergència i Unió en la sombra. Marsal pertenece a una de las familias de más poder económico de Palau a través de diferentes negocios, y había sido concejal nacionalista. Todo un peso pesado que no necesita tener contactos porque el contacto es él mismo. Así que no es extraño que el ínclito Jaume Oliveras ofrezca todo su apoyo a una revista tan supuestamente independiente como TVPalau. Un respaldo que se materializa en la publicación sistemática de la propaganda institucional más cara, incluida la que se inserta en la contraportada de la revista, como informó en su día este medio. Un dinero público al que se le suma la ventaja de conseguir publicidad siendo tu suegro el presidente de la Associació de Comerciants, en una población donde los comercios asociados son casi todos. Como se ve todo un negocio redondo. Pero es que, por si fuera poco, el redactor en jefe de Magazín Palau es hijo de Jaume Ventura, vicepresidente de la publicación de cultura nacionalista Quatre Pins Quaderns de Cultura. Un hombre cuya vinculación al independentismo de Convergència i Unió y Esquerra Republicana de Catalunya lo llevó a leer el discurso del pasado Onze de setembre. Y, claro, con estos antecedentes Magazín Palau ya puede dedicarse a hablar de recetas de cocina que tienen asegurado, no ya únicamente el sustento, sino algún que otro buen coche con el que pasearse por Palau-solità i Plegamans.

Jaume Ventura el pasado 11 de septiembre
Codés Fernández y Esther Ponts al acecho de la dirección de Radio Palau que ya tiene de directora a Dolors Forns
¿Y Radio Palau?, se preguntará más de uno. Pues lógicamente en todo este entramado nacional-familiar y pseudoprivado una emisora plural donde todo el mundo podía expresarse, y en el idioma que prefiriese, pintaba lo mismo que el protagonista de Johnny cogió su fusil. De manera que Mercè Pla y Jaume Oliveras ya la habían sentenciado cuando todavía no habían calentado los sillones de sus cargos. Lo que sí que hay que reconocerles es su capacidad de inventiva para su cierre ilegal de la emisora, hace ya más de un año. A lo que hay que añadir la lotería que les tocó con los millones de Zapatero a los municipios. De esta manera borraron todas las huellas del delito, derribando la emisora para volverla a construir. Aunque no deja de ser paradójico que dos nacionalistas recalcitrantes como ellos deban recurrir al Gobierno de España para arreglar la censura de una emisora al más puro estilo Hugo Chávez. Y como el dictador venezolano, lejos de dimitir Oliveras continúa impertérrito con su plan de control mediático. El siguiente paso ha sido la convocatoria de la plaza de director de Radio Palau… cuando la emisora ya tiene de directora a Dolors Forns. Algo que o bien desconocen, o bien les trae al pairo a las personas que se han presentado para arrebatarle a Forns el puesto que todavía ocupa. Entre ellas se encuentra Codés Fernández, colaboradora de la revista Palau Informatiu. De hecho Fernández ya está haciendo méritos ante Oliveras con artículos como el publicado en el Palau Informatiu del mes de julio. En el escrito, titulado Molt més que noms, Fernández hace una defensa apasionada de los nombres de las calles de Palau-solità i Plegamans, con la foto de la calle Filiprim al frente. Un artículo que no pasaría del delirio de una noche de verano si no fuera porque PeriodistaLocal denunció anteriormente la utilización del nomenclátor para exaltar a nacionalistas como el proetarra Xirinacs, mientras que se margina al monumento a las víctimas del terrorismo colocándola en el lugar menos visible de Palau. Algo que parece importar poco a Fernández que se dedica a exaltar “per suposat” conceptos del fascismo nacionalista como el de los “Països Catalans”. De todas maneras Fernández tendrá que ir todavía más allá en sus loas patrióticas si quiere superar a otra de las candidatas, Esther Ponts, cercana a Convergència i Unió y también, por tanto, a ese ejemplo de equidistancia llamado Jaume Oliveras. Por si fuera poco, Ponts ya había trabajado en la emisora entre los años 1995 y 1996 bajo las órdenes de… Dolors Forns. Pero la lealtad no se encuentra entre las virtudes de una candidata que, junto con Fernández, han logrado dar un respiro a los conservacionistas. Está claro que los Aegypius monachus no se encuentran solo en Monfragüe.















